Pero haber, ¿Donde voy a encontrar yo unas niñas que valgan tanto como ellas? ¿Donde voy a encontrar una amistad tan sumamente grande como la que tenemos? Pues en donde va a ser, a su lado, porque tenerlas es una sencilla virtud, porque como ellas no las va a haber en ningún lado, porque con ellas he aprendido a sonreír, a llorar, a reírme, a no rendirme nunca, a aceptar sus consejos, a tener conversaciones de horas que no tendría con nadie, a confiarlas mis secretos, mis temores, mis emociones, mis mayores deseos.
Porque con ellas he compartido momentos que solo con unas amigas como ellas podría compartir, a su lado he gritado de felicidad como con nadie, he reído hasta dolerme la tripa, he sabido que fuera la hora que fuera si las necesitaban estaban hay.
Y aunque algún día, nuestra amistad se separe por unas cosas u otras, no creo que puede encontrar a unas niñas tan bonitas, tan perfectas, tan especiales, en mi vida.
Porque una relación no es para siempre, pero en la amistad nunca digas nunca, porque siempre serán ellas.
