domingo, 25 de marzo de 2012

Esto se nos hace grande

No hemos parado a tiempo, hemos acelerado, hemos pasado de los 200 kilómetros, y nos hemos saltado el stop, y ahora no podemos frenar, porque no hay manera, tan solo nos queda chocarnos y que nos estalle todo el cara. Esto nos a superado, ha tocado nuestro límite, y tanto tu como yo estamos cansados de esta mierda, pero hay tanto detrás que no hay manera de arreglar las cosas, habría que hablar demasiadas cosas, habría que pedir perdón demasiadas veces, y del daño que nos haría la verdad, al final no volvería ha haber confianza, por mucho que lo intentáramos, la duda viviría con nosotros y no estaríamos seguros de que las cosas salieran bien. Ya se que nunca quisiste esto para nosotros, yo tampoco lo quise, y aunque nunca entenderé el porque de las cosas, y nunca entenderé que nos ha pasado, lo que si que se es que tampoco quiero la respuesta a esas preguntas.   

sábado, 17 de marzo de 2012

Hablan mas los hechos que las palabras

Me has repetido mil y una veces que confie en ti, que ya no me engañas que no tienes nada mas que ocultar que ya no hay nada mas que me lo has contado todo.
Mientes.
Como siempre mientes y siempre mentiras por el simple echo de creerte que haces lo mejor para mi, ¿la misma escusa de siempre? ¿Otra ves? Si otra vez. No entiendes que la verdad duele suele una vez, pero la mentira cada vez que la recuerdas, que las mentiras son las que te rompen el corazón, las que te dejan hecha polvo mil noches, las que no te dejan dormir. Me pregunto que te abre echo yo para que no dejes de mentirme, cuando sabes que nunca he dejado de hacer nada por ti, te he prometido el cielo, y te lo he dado, te he prometido la luna, y te la he dado, te he prometido amor eterno, y no he dejado de amarte ni un instante, te dije que nunca dejaria que nada malo te pasara, y hoy por hoy lo he cumplido.
Pero a ti yo solo te pedí solo una cosa, muy sencilla, la mas fácil de cumplir, deja de mentirme. 

sábado, 10 de marzo de 2012

Los tacones en mi mano

Hay silencio en la calle, estoy volviendo a casa, no hace frío es verano. Llevo un vestido blanco, y unos tacones rojos en mi mano, porque la borrachera de hoy me ha dejado muerta, no se que hora es, tampoco me importa al fin y al cabo estoy contenta, voy sonriendo ha sido una noche perfecta, creo que llevaba mucho tiempo sin pasármelo así, y aunque tu también has estado no me ha importado, al fin y al cabo tu me llevaste a esto, me paro cinco minutos frente a un coche me miro y me empiezo a reír -¡Como puedo llevar esta cara!- Me coloco un poco el vestido y sigo andado. De repente oigo me nombre, bueno la verdad que la primera vez que lo oigo no me entere, pero la segunda si, casi me da un ataque al corazón cuando te veo venir corriendo detrás de mi gritándome -¡Por favor espera no te vayas!- Me paro, no por lo que dices si no porque sencillamente mi cuerpo se a quedado petrificado al verte gritar mi nombre, cuando estas mi lado te miro, y te vuelvo a mirar, creo que estoy soñando, pero no eres real estas hay, pero debo ser fuerte no puedo dejar que tu mirada me cautive, tengo que aguantar, oigo que me dices -¡No me aguanto, esto es difícil y hoy, hoy vas tan guapa, que no puedo dejar que te vuelvas a ir sin habernos dirigido la palabra!- Sigo sin contestarte -¿Estas bien?- No lo se no se como estoy quiero besarte, quiero irme, quiero cogerte de la mano, quiero irme corriendo sin contestarte, -Dime algo por favor-........
Algo raro suena, esta sonando una canción, hay sabanas a mi alrededor... Espera, despierta, estabas soñando.

A la hora de la verdad

Cuando te sientes pequeña, cuando sientes que las paredes de tu habitación te acorralan y no te dejan espacio para respirar, cuando te agobia todo lo que tienes alrededor y solo tienes ganas de salir de hay de correr, desaparecer, huir, sin destino alguno... Es hay cuando miras tu móvil y ves algo que te hace recordar una de las cosas por las que no debes desaparecer, porque tu sabes que ellas no desaparecerán de tu lado, porque con ellas has aprendido a sonreír cuando todo iba mal, has crecido con ellas, has cambiado con ellas, has vivido con ellas lo que con pocas personas vivirás. Cuando las ves reír y disfrutando es cuando te das cuenta lo bonitas que son y todo lo que valen, y cuando tu sufres le pides al mundo que ellas nunca sufran todo lo que estas sufriendo tu, y cuando lo hacen los sufres con ellas, te duele verlas así, porque sabes que ellas no se lo merecen, porque ellas no han hecho nada para que estén asi.
Por eso cada vez que caigo y me entran esas ganas de desaparecer me paro a pensar en ellas, y entonces me digo algo:
A lo hora de la verdad, ellas están en las buenas y en las malas, ellas están Siempre, y ellas lo cumplen.