martes, 17 de enero de 2012

Amé llegar, odié la despedida.

Tachando los días en mi agenda, riéndome con ellas, pensando en la locura que nos traerá este fin de semana, pensando en que nuevas canciones bailaremos en la discoteca, cuantos cubatas acabaremos, cuantos abrazas nos daremos. Pero aunque me encante llegar allí, aunque sepa que ese fin de semana sera mas que genial, que me reiré demasiado, que las fumadas serán expectacurales, que la diversión y las locuras están aseguradas, lo que mas quiero que ocurra, lo sabes demasiado bien. Y que si que odio irme, odio decir adiós a mis niños hasta dentro de dos semanas, que solo Hector podrá picarme y aguantarme por el whas ap, que mi hermanito no dejara de hacerme sonreír y llamarme princesa cada vez que pueda, que con ellas dos no dejaré de hablar y estaremos tachando de nuevo los días, pero lo que mas odio de esa despedida, es otros dos días, sin haberte dicho ni tan siquiera hola.