Ella caminaba hacia su banco, el no estaba, se giro, lo busco con la mira, rozo su hombro, la tapo los ojos con sus manos, ella sonrió, sabia que era el, por eso no se asustó.
Ella gira sobre sus pies y le mira a la cara,
Ella: solo me queda algo por probar
El: pruebalo
Ella: me da miedo
El: ¿miedo a que?
Ella: A que no salga bien y me enganche a ello
El: Pues rompamos las barreras del miedo pequeña.
Dos suspiros, una mirada, ese beso que tanto deseaban, que pasara lo que pasara después, ese beso cambiaría todo lo que el futuro le esperaba, pero en ese instante nada ni nadie, puede separarlos.
Yo también deseo tanto como tu que mi cuento, que mi destino sea así.











