Que acabes volviéndome loca entre las sabanas de nuestra cama hecha de ilusiones, besos y caricias, que me quites la ropa, solo como tu sabes hacerlo, que me tumbes y te apolles encima mía.
No hay nada mejor que hacer una locura detrás de otra, aunque solo nos hagamos daño y estemos haciendo el tonto.
Que mientras me estes cogiendo la mano, apretándola fuerte contra mía, me hagas sentir, todo lo que sentimos cuando estamos juntos, y me vuelvas ha hacer sentir ese placer que solo tu has sabido darme.
Y que luego por la mañana, cuando pequeños rayos de sol entren por las rendijas de la ventana, me empieces a acariciar la espalda y cuando me veas entornar los ojos me despiertes diciendo: "Buenos días mi vida". Y me des un pequeño beso.
