lunes, 17 de octubre de 2011

Y que me hagas el amor, en mitad de la noche.

Que me despiertes a las 3 de la mañana dándome besos por el hombre, metiendo tu mano por debajo de mi tripa, haciéndome cosquillas con tu respiración en mi cuello, besándome como tantas veces has hecho, que me mires a los ojos y me digas lo bonita que estoy cuando me haces sonreír sin motivo. 
Que acabes volviéndome loca entre las sabanas de nuestra cama hecha de ilusiones, besos y caricias, que me quites la ropa, solo como tu sabes hacerlo, que me tumbes y te apolles encima mía.
No hay nada mejor que hacer una locura detrás de otra, aunque solo nos hagamos daño y  estemos haciendo el tonto.
Que mientras me estes cogiendo la mano, apretándola fuerte contra mía, me hagas sentir, todo lo que sentimos cuando estamos juntos, y me vuelvas ha hacer sentir ese placer que solo tu has sabido darme.
Y que luego por la mañana, cuando pequeños rayos de sol entren por las rendijas de la ventana, me empieces a acariciar la espalda y cuando me veas entornar los ojos me despiertes diciendo: "Buenos días mi vida". Y me des un pequeño beso.