Cuando te sientes pequeña, cuando sientes que las paredes de tu habitación te acorralan y no te dejan espacio para respirar, cuando te agobia todo lo que tienes alrededor y solo tienes ganas de salir de hay de correr, desaparecer, huir, sin destino alguno... Es hay cuando miras tu móvil y ves algo que te hace recordar una de las cosas por las que no debes desaparecer, porque tu sabes que ellas no desaparecerán de tu lado, porque con ellas has aprendido a sonreír cuando todo iba mal, has crecido con ellas, has cambiado con ellas, has vivido con ellas lo que con pocas personas vivirás. Cuando las ves reír y disfrutando es cuando te das cuenta lo bonitas que son y todo lo que valen, y cuando tu sufres le pides al mundo que ellas nunca sufran todo lo que estas sufriendo tu, y cuando lo hacen los sufres con ellas, te duele verlas así, porque sabes que ellas no se lo merecen, porque ellas no han hecho nada para que estén asi.
Por eso cada vez que caigo y me entran esas ganas de desaparecer me paro a pensar en ellas, y entonces me digo algo:
A lo hora de la verdad, ellas están en las buenas y en las malas, ellas están Siempre, y ellas lo cumplen.