lunes, 20 de febrero de 2012

Detrás de cada detrás.

Las sabanas de tu cama nos llaman, piden a gritos que me tumbe hay contigo, sigue desecha como la ultima vez, las sabanas siguen endredadas tras nuestra ultima visita, la almohada sigue en el suelo porque recuerdo dormir encima de tu pecho escuchando tu corazón latir. 
En la mesilla sigue aquella rosa con la que esa noche conseguiste conquistarme, tras ella sigue estando mi móvil vibrando porque la gente se pregunta donde estoy, a su lado ese paquete de tabaco, con aquel porro dentro que antes de dormirnos nos fumamos juntos, tras el humo de cada calada, estabas tu abrazándome, mirándome a los ojos, preguntándome como puedo ser tan afortunada de estar abrazando a alguien como tu, encima de la silla, esta mi ropa y la tuya, parte de ella esta tirada no calculamos la distancia a la que la tiramos cuando nos la quitábamos, junto a la puerta hay un envoltorio de un condón de fresa, tras el, la puerta de la calle, una calle silenciosa que a sido testigo de nuestros suspiros, una calle que nunca contara lo que ocurrió en tu cama y tras esa calle, dos calles mas adelante subiendo una cuesta, llegando a un rincón, se encuentra un banco donde empezó el primer besame.